Traté de hacer una lista de todo el dinero que había gastado en productos, terapia y remedios milagrosos buscando una frama de Como Combatir el Acne, curarlo o controlar sus efectos secundarios.

Me di por vencido cuando llegué a los 10 mil dólares americanos.

¿Por qué? Bueno, en principio, no quería deprimirme por el dinero que había gastado y podría haber ahorrado. Y, honestamente, no podía recordar todos los gastos.

Sin embargo, lo que podía recordar llegaba al enorme monto de 10 mil dólares.

¡Estaba sorprendido!

Aunque algunos productos recetados para tratar el acné pueden ser costosos, la mayoría no lo son. Es maravilloso cómo pueden lenta y gradualmente sumar sin que uno se dé cuenta de la cantidad que gasta en ellos

– y recuerda que tuve un par de períodos en el medio en los que creía que mi acné había desaparecido y, por lo tanto, gasté $0 en productos relacionados con el acné.

Sólo los norteamericanos gastan $1.4 mil millones por año en tratamientos para el acné y remedios, generalmente sin resultado o con resultados a corto plazo (¡y ese es el caso de los afortunados!).

Seguramente puedas dar fe del tamaño del negocio de venta libre u en Internet de productos de acné – yo sí puedo.

He consultado a más de cinco dermatólogos diferentes y he seguido sus cinco enfoques diferentes cada vez. Como seguramente sabes, los especialitas médicos NO son baratos.

Además, el tiempo que uno gasta esperando una plaza en sus agendas o dentro de sus salas de espera podría ser suficiente para escribir las ¾ partes de este libro.

Lo increíble de todas esas visitas a los dermatólogos fue, sin embargo, lo diferente que eran sus enfoques entre sí. Luego de probar todos los productos de venta libre que pude encontrar, mi primer dermatólogo me recetó antibióticos para luchar contra lo que él llamaba “la bacteria productora de aceite en mi cara.”

Por supuesto, también me recetó remedios contra las nauseas y problemas estomacales que tenía como causa de los mencionados antibióticos, pero dejaré esa historia para más adelante.

El segundo culpó a mi dieta y me prohibió comer chocolate (sí, sólo chocolate).

Luego me recetó una crema y me dijo que la administrara antes de dormir. En vez de que el acné desapareciera, mi piel se puso seca, escamosa y roja. Pero el acné persistía.

El tercer dermatólogo me dijo que tenía acné resistente y, por ende, sólo podría controlarlo.

Las chances de que desapareciera completamente eran casi nulas. Me recetó las usuales cremas de peróxido benzóico y me deseó buena suerte.

Sorprendentemente, el acné desapareció. Sin embargo, mi dermatólogo no estaba feliz.

“Regresará pronto,” dijo. Y tuvo razón.

Mi cuarto dermatólogo fue el que me recetó Accutane, la supuesta “droga milagrosa”. Me dijo que los efectos secundarios podrían ser severos pero eso poco me importó, siempre y cuando el acné desapareciera para siempre.

La mala noticia es que también hizo desaparecer mi cabellera. Pero, está bien, eventualmente volvió a crecer y siempre hay un pequeño precio a pagar por lo que quieres ¿verdad? Equivocado.

Un año más tarde, mi acné había regresado. Fui a otro dermatólogo y me recetó un retinoide llamado Retin-A. Supuestamente, funcionaría como el Accutane pero
sin los horribles efectos secundarios. Escéptico, lo probé.

Para mi sorpresa, ¡el acné empeoró! Además, por alguna razón, mi piel se volvió de un horrible color rosado-rojizo como si estuviera ruborizado todo el tiempo. El dermatólogo dijo que era normal y que de hecho esto mostraba que el retinoide estaba normalizando el ciclo de vida de las células de mi cara (lo que sea que eso significa).

Esperé… y esperé… y esperé. Finalmente, un mes después, dejé de sonrojarme indefinidamente, pero el acné retrocedió a como estaba antes de comenzar el tratamiento con el retinoide. ¡Me sentí completamente estafado!

Fue en ese momento que decidí que mi acné no podía ser curado. Fui a terapia por seis meses y luego intenté la idea del grupo de apoyo por otros seis meses más antes de abandonarlo.

Aprendí – de la forma difícil y cara – que la gran cantidad de productos disponibles sólo demuestran lo difícil que es que el acné desaparezca de tu rostro.

Pocos productos de venta libre tienen efectos duraderos y, sin embargo, la industria cosmética hace millones de dólares cada año vendiéndolos.

Mauricio G. C. mauricio.gc77@yahoo.com