- Causa del Acne
La Causa del Acne no es realmente tan desconocida como la medicina tradicional suele alegar. La teoría más extendida explica al acné con un aumento de la secreción de grasa el rostro, torso, y piel del cuello.
Los poros presentes en estas secciones de la piel son demasiado pequeños para permitir la rápida eliminación de la grasa.
La grasa obstruye los poros y las bacterias comienzan a alimentarse de los folículos pilosos debajo de la superficie de la piel. Éstos, por su parte, se infectan, produciendo desgloses de acne.
Los médicos explican a este exceso de producción de grasa a través de los cambios hormonales. Sin embargo, nadie realmente sabe por qué sucedes estos cambios hormonales que, por lo visto, son repentinos. Aún así, es verdad que las hormonas pueden afectar a la producción de grasa en la piel.
Sin embargo, la producción de grasa excesiva puede darse por algo más, algo que esté sucediendo dentro de las profundidades de nuestro organismo.
Ésta es, probablemente, la causa del acné más ignorada– y la más común también.
Nuestro sistema digestivo cuenta con un gran cúmulo de bacterias naturales y enzimas que ayudan a digerir los alimentos. Éste también cuenta con ciertos tipos de hongos que viven naturalmente dentro de nuestro organismo, en niveles que no son dañinos para nuestra salud.
Uno de estos hongos es el llamado Candida albicans. Candida tiene la difícil tarea de mantener los niveles de bacteria en nuestro cuerpo bajo control. Si hay pocas bacterias presentes en nuestro cuerpo, nuestros niveles de Candida disminuyen para permitir que las bacterias se multipliquen.
Si hay demasiadas bacterias presentes, los niveles de Candida aumentan, desesperadamente intentando mantener el balance que nuestro cuerpo necesita.
Candida “se alimenta” con este tipo de bacteria.
Y, como todos los organismos vivientes, produce residuos para eliminar lo que no necesita para funcionar.
En el caso de Candida, estos residuos son un alcohol llamado etanol.
Nosotros eliminamos este exceso de etanol a través de nuestra propia materia fecal.
Sin embargo, a veces, el cuerpo se desequilibra por otros factores.


